¿Cómo ayudar a un ser querido?

¿Cómo contribuimos a que aparezca la enfermedad?

  • Animamos a bajar de peso para que “se vea mejor”.
  • Sólo valoramos el físico.
  • Cambiamos la actitud hacia los que bajaron de peso.
  • Actitud negativa hacia la gente con sobrepeso.
  • No nos gusta la imagen corporal.

¿Qué puedo hacer si un amigo los sufre?

  • Hablar con la persona afectada.
  • Comunicarle la preocupación en torno a su salud.
  • Hablar con un adulto (un profesor, psicólogo escolar, padres) y comunicarle la preocupación.
  • Asistirla en la búsqueda de ayuda profesional de la salud mental.
  • Ayudarla a seguir las indicaciones medicas hasta volver a la normalidad.
  • Brindarle apoyo y comprensión.

¿Qué puedo hacer si mi hijo los sufre? Método CASA

  • C omunicarse con la persona afectada y hablarle la preocupación en torno a su salud.
  • A yuda profesional de la salud mental, debo ayudarlo a buscar la ayuda profesional.
  • S eguir las instrucciones dada por los especialistas.
  • A poyar y comprender al ser querido.

¿Cómo hablar para ser escuchado?

Este es un texto dirigido no solo a las personas que padecen Trastorno de Comportamiento Alimenticio (TCA), sino específicamente a los padres, familiares o personas allegadas a ellas.

Muchas veces, se concentra toda la atención sobre las personas que poseen dicha condición, dejando a un lado el hecho de que quienes conviven con estas ellas también necesitan una guía y apoyo. Asunto que es igual de relevante debido a que, la mayoría de las veces, la evolución, desarrollo o estado de ánimo de la persona con TCA depende del comportamiento, trato o actitud que tenga su entorno cercano con ella. Enfocar la atención a otro público, no significa desviar el foco, sino ampliarlo y abarcar todos los espacios claves para la mejoría del ser querido con desorden alimenticio.

Antes de establecer una conversación con una persona que tenga Trastorno de Comportamiento Alimenticio, el familiar o la persona allegada debe evaluarse y entenderse a sí mismo: ¿cómo se siente ante la situación?  ¿a dónde quiere llegar? Y, sobre todo, comprender y aceptar la situación del otro con el fin de ayudarlo a mejorar.

Es extremadamente difícil también para los familiares ver cómo un ser querido cambia su condición física y emocional, ya que comienza a generar en los mismos intriga, preocupación y ansiedad. Lo que conlleva a que los padres o personas allegadas a la persona con desorden alimenticio adquieran actitudes tajantes, indiscretas e impulsivas, creyendo que de esta manera los ayudarán a mejorar, cuando realmente lo que hacen – inconscientemente - es empeorar la situación. Por eso, es fundamental educarse sobre el tema, conocer las condiciones, sus causas y las consecuencias. La delicadeza es primordial, porque así como es de difícil para los familiares aceptar la situación, también lo es para aquellos que la padecen. Por eso, para ellos poder desahogarse, deben sentirse comprendidos, apoyados y, sobre todo, escuchados.

Fundación Ayúdate diseñó una serie de pasos a seguir para ayudar a que las personas ajenas a la condición, pero cercanas a la persona que la posea puedan establecer una conversación amena y productiva sin ser intrusivo e irrespetuoso.

•Establecer un momento para hablar

Como familiar o amigo, busca un momento donde esa persona sea tu prioridad, donde él realmente sienta que no estás pensando en otra cosa o que estás apresurado. Procura tomarte el tiempo para instaurar una reunión privada y respetuosa para hablar de las preocupaciones que tengas de manera abierta, honesta y clara, pero siempre siendo amable y caluroso para que no se perciba como un regaño o reproche.

•Comunicar tus preocupaciones

Comparte tus recuerdos de ocasiones específicas en las que demostraste tu inquietud por comportamientos o actitudes relacionados con la alimentación o el ejercicio. Demuéstrale a esa persona que la tomas en cuenta, que verdaderamente te interesa su bienestar.

•Pedirle a tu ser querido que explore e indague las preocupaciones que le planteas con un experto

Sea un médico, consejero, nutricionista o con algún miembro del equipo de OPC, o también ofrécele tu compañía. No obstante, si se niega a admitir que existe algún problema o razón para que estés preocupado, vuelve a exponer lo que sientes, de una manera que no suene repetitiva, ni como un sermón. Sé abierto, da tu apoyo como oyente. Si demuestras confianza, te responderá de la misma manera.

•Evitar echarle la culpa o avergonzarla

Es recomendable que no uses oraciones como “Necesitas comer” o “Eres un irresponsable”. No lo acuses ni lo hagas sentir culpable de una situación que más bien lo hace sentirse incómodo. Con esto solo lograrás ensimismarlo aún más. Lo mejor que puedes hacer es hablar de ti, de cómo te sientes ante esta circunstancia, por ejemplo: “Me preocupa que te niegues a almorzar o a desayunar” o “Me da miedo escucharte vomitar”.

•Evitar las soluciones simples.

Por ejemplo: “Sí comieras y punto, todo estaría bien”. Trata de no poner presión. Debes aceptar la situación y circunstancia de tu ser querido, confrontar la realidad, escucharlo, indagar en sus sentimientos sin ser intrusivo y acaparador.

•Expresar tu apoyo continuo

Nunca está de más demostrarle a tu ser querido lo mucho que te importa, y que lo único que quieres no es hostigarlo, ni hacerlo sentir incómodo. Lo contrario: quieres su bienestar; que esté saludable y feliz.

De esta manera, la persona con Trastorno de Comportamiento Alimenticio se sentirá comprendido y aceptado, y esto ayudará a mejorar su situación. Así, no solo se estaría brindando apoyo al que padece, sino también a los familiares, quienes muchas veces no saben cómo auxiliar a quienes lo necesitan.

Ayudar a una persona con T.C.A: ¿qué hacer y qué no hacer?

    Los Trastornos del Comportamiento Alimentario (T.C.A) son aquellas enfermedades relacionadas con la autopercepción y la distorsión de la imagen corporal, que se manifiestan en la conducta alimentaria. Los T.C.A más comunes son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón.

    La detección de estos trastornos y la iniciación temprana del tratamiento promueve la cura y recuperación del paciente. En esto, los padres, familiares y amigos de la persona con T.C.A pueden jugar un papel fundamental.

Sin embargo, es común que el familiar se sienta tan desorientado como la persona que sufre el trastorno y no sepa qué hacer o a dónde acudir para ayudar a su ser querido. Por ello, desde Fundación Ayúdate preparamos una guía para brindar la información y herramientas necesarias para poder ayudar a una persona que sufre de algún T.C.A.

¿Qué hacer?

•Si sospechas que un hijo, familiar o amigo sufre de algún T.C.A, el primer paso es hablar de la situación directamente con esa persona.

•Comunica tu preocupación evidenciándole los hechos y comportamientos anormales en su conducta alimentaria, siempre de una forma respetuosa y desde el cariño.

•Toma el tiempo necesario para la conversación, escucha a tu ser querido y hazle sentir el apoyo que quieres brindarle.

•Reconoce sus miedos, aunque puedan parecer irracionales, esto hará que la persona pueda sentirse comprendida y en confianza para hablar del tema.

•Ten en cuenta que es normal que la persona se muestre resistente a hablar del tema o se sienta atacado ante las sugerencias de cambio. Sé un apoyo firme y no renuncies a los objetivos.

•Intenta convencer a la persona de buscar ayuda psicológica para tratar con este problema.

¿Qué no hacer?

•No juzgues o acuses a la persona ni critiques su comportamiento o su forma de pensar, esto solo la hará más resistente y aislada. Hazle notar el impacto de sus conductas sobre las personas que la rodean, expresándole preocupación y cariño.

•No hagas comentarios sobre su aspecto físico. Es importante comprender que la persona con T.C.A sufre de una distorsión de su propia imagen corporal y no un problema de alimentación.

•Evite las soluciones simples, no hagas comentarios como “solo tienes que comer y ya” o “solo ve al médico”. Se debe entender que el tratamiento para los T.C.A incluye un proceso de recuperación física y mental para el paciente.

•El acompañamiento y apoyo de los familiares y amigos puede ayudar a la recuperación del paciente con T.C.A. No obstante, es necesario que se comprenda que un trastorno del comportamiento alimentario es una afección de salud mental que a la vez afecta la salud y el bienestar físico del paciente, por lo que es de suma importancia que se busque atención médica y psicológica cuanto antes.

La recuperación de un paciente con T.C.A, es un proceso que involucra mente y cuerpo. Se debe intentar convencer a la persona de acudir a centros de ayuda psicológica, y, posterior a la evaluación del psicólogo, se remitirá al paciente a un médico de cabecera quien se encargará de evaluar la condición de salud de la persona y referirla a los médicos especialistas que correspondan.